El brote de coronavirus ha afectado al sector hotelero de manera desproporcionada en comparación con otros sectores. Para muchas empresas, los ingresos han caído en picado. Además, la incertidumbre y la probable prolongación de las perturbaciones causadas por la pandemia en el sector hotelero continuarán en el futuro inmediato.
Las previsiones revisadas muestran un empeoramiento del impacto del coronavirus en la economía estadounidense, incluida la pérdida de 8 millones de puestos de trabajo en el sector hotelero a finales de abril debido al descenso de los viajes. Millones de puestos de trabajo más en el sector hotelero también podrían perderse o verse gravemente afectados por la epidemia. A finales de marzo de 2020, la Asociación Americana de Hoteles y Alojamientos afirmó que el 45 % de todos los puestos de trabajo en hoteles se habían eliminado o se eliminarían en las próximas semanas. Las previsiones actuales de una caída del 30 % en la ocupación hotelera durante todo el año darían lugar a la pérdida de casi 4 millones de puestos de trabajo en hoteles, desde directores generales hasta personal de limpieza.
El sector de la restauración se enfrenta a una gran convulsión como consecuencia de la pandemia, ya que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han recomendado evitar grupos de más de 50 personas y muchas ciudades y estados han ordenado a los restaurantes que solo ofrezcan servicio de comida para llevar. Incluso cuando las ciudades y los estados reabran sus puertas, limitarán el aforo de los restaurantes.
Las acciones de las tres principales compañías de cruceros —Royal Caribbean, Carnival Corp. y Norwegian Cruise Line Holdings— cayeron más de un 50 % a raíz de la pandemia del coronavirus.
Para capear la tormenta del coronavirus, las empresas del sector hotelero deberían tener en cuenta lo siguiente.
Conserve el efectivo
Con ingresos muy reducidos o inexistentes, las empresas del sector hotelero necesitan encontrar formas de conservar el efectivo. Esto incluye analizar los gastos esenciales; paralizar operaciones; negociar con proveedores, propietarios y distribuidores las condiciones de crédito; y aplicar otros métodos. Para maximizar su posición de liquidez, las empresas hoteleras deben priorizar el uso del efectivo.
Las empresas del sector hotelero deben considerar los costes e ingresos relativos de las operaciones inactivas,es decir, el cierre temporal de establecimientos, hasta que se permita la actividad comercial o esta se normalice. Por ejemplo, muchas entidades gubernamentales han prohibido a los restaurantes ofrecer servicio de comidas en el local, pero les permiten atender pedidos para llevar. Sin embargo, los restaurantes deben considerar los costes y beneficios, así como los resultados generales para el flujo de caja, de permanecer abiertos para ofrecer servicio de comida para llevar. Las empresas del sector hostelero seguirán teniendo cierto gasto de efectivo por la paralización de las operaciones, pero el gasto neto de efectivo durante la paralización puede ser menor que el que se produce al mantener una plantilla mínima para prestar el servicio de comida para llevar.
Las buenas relaciones con sus acreedores comerciales podrían permitir a una empresa establecer una moratoria sobre las «antiguas» deudas hasta que las empresas hoteleras puedan reanudar o normalizar sus operaciones. En caso de que las empresas hoteleras necesiten algunos bienes o servicios de forma limitada o puntual, se pueden acordar pagos contra reembolso o adquirir dichos productos o servicios a través de un proveedor alternativo.
Las empresas del sector hotelero pueden mantener negociaciones similares con los propietarios, y también deben revisar los contratos de arrendamiento y otros contratos para comprobar la aplicabilidad de las cláusulas de fuerza mayor u otros derechos o excusas legales en relación con el cumplimiento. Hasta que se resuelvan estas cuestiones relacionadas con los propietarios y los contratos, las empresas del sector hotelero deben considerar la posibilidad de aplazar el pago del alquiler y de los contratos en este momento, especialmente cuando no estén recibiendo los beneficios o servicios previstos en dichos contratos.
La falta de liquidez reduce el margen de maniobra y el abanico de opciones de las empresas hoteleras con dificultades financieras o en crisis. Dada la duración indeterminada de la perturbación provocada por el coronavirus, el efectivo proporciona un tiempo adicional que puede ser necesario para sobrevivir hasta que el sector se normalice y vuelvan las oportunidades a medida que la crisis siga su curso. Aunque el Gobierno federal ha aprobado leyes de estímulo y rescate y ha asignado fondos que pueden ayudar a las empresas hoteleras, aún no está claro si las empresas recibirán dichos fondos ni cuándo lo harán. Sin embargo, no se espera que estos fondos de estímulo compensen por completo las pérdidas de las empresas debido a la crisis.
Comuníquese con los prestamistas
Las empresas del sector hotelero deben entablar un diálogo con sus prestamistas. Si hay disponibilidad en las líneas de crédito, las conversaciones deben incluir disposiciones para reforzar la liquidez. Además, las conversaciones pueden incluir moratorias, aplazamientos del pago de intereses, modificaciones, prórrogas, reestructuraciones, suspensiones y aumentos de la disponibilidad de préstamos o préstamos adicionales.
Si el prestamista muestra su disposición a apoyar la continuidad del negocio en estos tiempos de incertidumbre, la empresa hotelera debe ser transparente y sincera, y proporcionar información y análisis de los distintos escenarios posibles para ganarse la credibilidad del prestamista.
El valor de continuidad de un negocio hotelero suele superar el valor de liquidación, especialmente en las circunstancias actuales. Los hoteles, los tiempos compartidos, los casinos, los cines y los restaurantes se consideran negocios operativos únicos dentro de los inmuebles con fines especiales. El negocio operativo constituye el componente más importante del valor del activo.
Los crecientes niveles de estrés y angustia pueden hacer que los prestamistas se muestren más receptivos a opciones alternativas para mantener el valor de la empresa en funcionamiento hasta que los negocios se normalicen. Los prestamistas tienen incentivos para colaborar con las empresas hoteleras con el fin de ayudar a preservar estos negocios.
Actualizar las previsiones de flujo de caja
Las previsiones deben reflejar la situación económica actual, teniendo en cuenta tanto los escenarios optimistas como los pesimistas en lo que respecta al impacto de la pandemia en las operaciones, incluyendo incluso un posible segundo brote de COVID-19. Estas previsiones pueden compartirse con los prestamistas y otras partes interesadas, dependiendo de las circunstancias.
Es comprensible que el panorama económico actual dificulte la elaboración de previsiones, ya que la gravedad y la duración de la perturbación en el sector hotelero siguen siendo inciertas. Además, dependiendo del negocio y de su ubicación, la normalización de las operaciones comerciales puede llevar más tiempo. En consecuencia, para muchas empresas del sector hotelero, la recuperación puede prolongarse durante un tiempo y pueden enfrentarse a nuevas perturbaciones debido a los cambios en las preferencias de los consumidores o a un segundo brote del virus. Sin embargo, las previsiones de flujo de caja deben tener en cuenta estas incertidumbres.
Las empresas del sector hotelero deben revisar cuidadosamente sus costes fijos y variables y determinar qué costes son necesarios para mantener el negocio en los niveles actuales o en reposo. Es probable que sea necesario revisar y retrasar los planes de inversión de capital. Las empresas deben evaluar sus gastos diferidos y hacer hipótesis sobre el coste que supondrá reanudar las operaciones.
El modelo de flujo de caja de 13 semanas, que proporciona información sobre las fuentes, los usos y las posiciones de efectivo durante los 90 días siguientes, puede poner de relieve algunas de las decisiones críticas que es necesario tomar. El modelo de flujo de caja de 13 semanas debe actualizarse semanalmente y proporcionar comparaciones entre los elementos reales y los presupuestados, facilitando información detallada antes del proceso habitual de cierre financiero mensual.
Al pasar por este proceso de análisis en profundidad, las empresas hoteleras pueden evaluar sus actividades principales, su estructura de capital, sus cadenas de suministro, sus obligaciones de alquiler, sus proveedores, etc., y valorar si es necesario o aconsejable realizar cambios sustanciales.
Diálogo con las partes interesadas
Las empresas deben establecer una comunicación abierta con proveedores, propietarios, bonistas, accionistas y otras partes interesadas para garantizarles que son conscientes de los retos que plantea el coronavirus y que cuentan con planes para abordarlos.
En tiempos de crisis, la comunicación con las partes interesadas sigue siendo fundamental. Las partes interesadas tienen sus propias preocupaciones con respecto al impacto final del coronavirus en sus negocios e inversiones. Los debates abiertos sobre los problemas y retos que plantea esta crisis generan buena voluntad y demuestran la intención de la empresa de colaborar con las partes interesadas. Estos debates no tienen por qué ofrecer soluciones definitivas a los retos, sino que su objetivo es tranquilizar a las partes interesadas y hacerles saber que la empresa es consciente del alcance y la gravedad de los problemas y está barajando diversas respuestas, en función de cómo se desarrollen los hechos y las circunstancias.
Revisar cuestiones laborales
La mano de obra constituye un gasto operativo significativo para la mayoría de las empresas del sector hotelero. Las empresas deben centrarse en decidir si suspender temporalmente o despedir a los empleados, teniendo en cuenta los costes y beneficios de cada opción. Cuando se publique este artículo, es probable que muchas empresas del sector hotelero ya hayan evaluado estos costes y beneficios y hayan tomado una decisión; sin embargo, es posible que las empresas tengan que reevaluar sus decisiones de vez en cuando.
Cumplir con los requisitos de presentación de informes
Las empresas del sector hotelero que cotizan en bolsa deben revisar y realizar las divulgaciones requeridas con precisión, en caso de que las operaciones comerciales se vean afectadas de tal manera que se active el requisito de presentación de informes en virtud de la «Ley 34» de la Comisión de Bolsa y Valores. Todas las empresas hoteleras que sean parte de acuerdos de crédito y otros acuerdos financieros deben revisar las cláusulas de cambio adverso significativo (MAC) existentes y los posibles impactos en el cumplimiento de los convenios financieros del prestatario.
Investigar la asistencia gubernamental
Dependiendo de su actividad, las empresas deben mantenerse informadas sobre las posibles ayudas gubernamentales. La Ley CARES, promulgada el 27 de marzo de 2020, es un paquete de estímulo de 2 billones de dólares destinado a contrarrestar parte de la devastación económica causada por el coronavirus. La ley establece determinados préstamos gubernamentales para sufragar los gastos de alquiler y personal, que se condonan cuando los fondos se gastan en los fines previstos. Aún no está claro cuándo y en qué medida estarán disponibles en última instancia.
En concreto, la Ley CARES:
- Crea un programa de préstamos por valor de 350 000 millones de dólares para empresas que emplean a un máximo de 500 trabajadores, lo que permite a las empresas pedir dinero prestado para cubrir determinados gastos, como nóminas, prestaciones sanitarias, alquileres y servicios públicos, entre otros.
- Ofrece programas de condonación de préstamos mediante incentivos a las empresas para que mantengan y vuelvan a contratar a sus empleados.
- Amplía los requisitos para acceder a los préstamos de la Administración de Pequeñas Empresas (SBA), aumentando el importe máximo de estos préstamos a 2,5 veces los costes salariales mensuales medios, o hasta 10 millones de dólares, con tipos de interés que no superen el 4 %, y eximiendo de determinados requisitos de crédito y garantía personal.
- Añade ayudas para las empresas del sector de la hostelería y la restauración, determinadas franquicias y pequeñas empresas que reciben financiación a través de la Ley de Sociedades de Inversión en Pequeñas Empresas.
- Financia programas educativos para pequeñas empresas sobre la COVID-19 y los recursos federales disponibles.
- Permite al Departamento de Comercio de los Estados Unidos otorgar subvenciones a centros empresariales y cámaras de comercio de minorías para educar, capacitar y proporcionar acceso a recursos federales.
- Amplía la elegibilidad para los Préstamos por Daños Económicos por Desastre (EIDL) a personas que operan empresas unipersonales, contratistas independientes, etc., con no más de 500 empleados.
- Faculta a la SBA para aprobar los préstamos EIDL basándose únicamente en la puntuación crediticia del solicitante o utilizando métodos alternativos para evaluar la capacidad de pago del solicitante.
- Los solicitantes pueden pedir un adelanto de hasta 10 000 dólares en los tres días siguientes a la recepción de la solicitud por parte del administrador, que se puede usar para cualquier fin permitido por la sección 7(b)(2) de la Ley de Pequeñas Empresas y no hay que devolverlo, incluso si al final no se aprueba el préstamo.
- Los solicitantes pueden pedir un adelanto de hasta 10 000 dólares en los tres días siguientes a la recepción de la solicitud por parte del administrador, que se puede usar para cualquier fin permitido por la sección 7(b)(2) de la Ley de Pequeñas Empresas y no hay que devolverlo, incluso si al final no se aprueba el préstamo.
- Estipula que, para los préstamos concedidos en virtud del artículo 7(a) de la Ley de Pequeñas Empresas, Título V de la Ley de Inversión en Pequeñas Empresas, y para los préstamos concedidos por un intermediario utilizando préstamos o subvenciones de la Sección 7(m), el administrador pagará el principal, los intereses y las comisiones adeudadas por los préstamos en situación de servicio regular para cualquiera de dichos préstamos, ya sea con aplazamiento o sin él, que se hayan concedido antes de la promulgación de la ley durante el siguiente período de seis meses, y para cualquiera de dichos préstamos que se hayan concedido entre la fecha de promulgación de la ley y seis meses a partir de dicha fecha.
- Asigna 17 000 millones de dólares para eliminar los límites sobre los plazos máximos de vencimiento de los préstamos concedidos con aplazamiento.
- Amplía el plazo de vencimiento durante el año siguiente a la promulgación.
- Amplía los plazos de los requisitos de visita al prestamista según sea necesario debido a la COVID-19 a (i) 60 días en caso de un evento adverso sin incumplimiento y (ii) 90 días en caso de incumplimiento.
- Ofrece desgravaciones fiscales a determinados empleadores que cumplan los requisitos.
- Los empleadores elegibles reciben un crédito contra los impuestos laborales aplicables por cada trimestre natural por un importe equivalente al 50 % de los salarios cualificados con respecto a cada empleado. Sin embargo, el importe de los salarios cualificados que se tiene en cuenta para cada empleador elegible no superará los 10 000 dólares por trimestre natural y el crédito no superará los impuestos laborales aplicables adeudados para dicho trimestre natural.
- La mayoría de los empleadores pueden aplazar el pago del impuesto de la Seguridad Social.
- Modifica las pérdidas operativas netas (NOL), proporcionando una derogación temporal de la limitación de la renta imponible, incluyendo: (i) en el caso de un año fiscal que comience antes del 1 de enero de 2021, el total de las pérdidas operativas netas trasladadas a dicho año, más las pérdidas operativas netas trasladadas a dicho año, y (ii) en el caso de un año fiscal que comience después del 31 de diciembre de 2020, la suma del importe total de las NOL surgidas en los ejercicios fiscales que comienzan antes del 1 de enero de 2018 y el menor de los siguientes importes: el importe total de las pérdidas operativas netas surgidas en los ejercicios fiscales que comienzan después del 31 de diciembre de 2017 o el 80 % del exceso de la renta imponible.1
- Modifica la limitación de pérdidas para los contribuyentes que no sean sociedades.
- Modifica las ganancias y pérdidas de capital, disponiendo que no se tendrán en cuenta las deducciones por pérdidas derivadas de la venta o el intercambio de activos de capital y que el importe de las ganancias derivadas de la venta o el intercambio de activos de capital que se tenga en cuenta no superará el menor de los siguientes importes: (1) la ganancia neta de capital determinada teniendo en cuenta únicamente las ganancias y pérdidas atribuibles a una actividad comercial o empresarial, o (2) la ganancia neta de capital.
- Acelera la capacidad de las empresas para recuperar los créditos del impuesto mínimo alternativo (AMT) que fueron derogados en virtud de la Ley de Recortes Fiscales y Empleo, lo que permite a las empresas solicitar ahora una devolución y obtener un flujo de caja adicional durante la emergencia provocada por la COVID-19.
- Aumenta la cantidad de gastos por intereses que las empresas pueden deducir en sus declaraciones de impuestos, incrementando el límite del 30 % al 50 % de los ingresos imponibles para 2019 y 2020.
- Permite a las empresas, especialmente en el sector hotelero, amortizar inmediatamente los costes asociados a la mejora de las instalaciones, en lugar de amortizar esas mejoras a lo largo de los 39 años de vida útil del edificio.
- Establece una exención temporal del impuesto especial para las empresas que destilan bebidas alcohólicas para su uso en desinfectantes de manos.
Es importante que las empresas del sector hotelero conozcan los recursos disponibles, incluidos los de la segunda Ley CARES, para ayudar a mitigar el efecto del coronavirus en sus negocios.
Evaluar el seguro
Las empresas deben revisar las pólizas de seguro para determinar la posible cobertura y cumplir con todos los requisitos de notificación aplicables.
Aunque es la fuente más obvia, la mayoría de los seguros contra interrupción del negocio y gastos adicionales suelen exigir algún tipo de lesión física o daño a otros bienes de la empresa como condición para la cobertura. Por lo general, esta cobertura está diseñada para aplicarse cuando un evento físico (por ejemplo, un incendio en un edificio) paraliza las operaciones durante un período de tiempo. No está claro si se aceptaría una reclamación basada en la enfermedad física de personas necesarias para las operaciones comerciales y los cierres ordenados por el gobierno. Esta cuestión debe examinarse caso por caso.
Aunque es poco habitual, algunas pólizas de seguro empresarial incluyen la denominada cobertura de «autoridad civil». Estas cláusulas se diseñaron para asegurar las pérdidas derivadas de la pérdida de ingresos y los gastos adicionales incurridos en caso de que las autoridades civiles impidan el acceso a la empresa debido a disturbios civiles u otras emergencias. La cobertura varía enormemente en función del lenguaje específico utilizado, pero las empresas aseguradas deben examinar cuidadosamente su cobertura para ver si se incluye dicha protección.
Aunque no es tan habitual como otros tipos de cobertura, las empresas del sector turístico y del entretenimiento suelen contratar algún tipo de seguro de cancelación de eventos. Estas pólizas se redactan en formularios no estandarizados y deben revisarse cuidadosamente para detectar posibles pérdidas asociadas a la cancelación o el aplazamiento de un evento. Aunque muchas de estas pólizas pueden contener algún tipo de exclusión relacionada con pandemias, dependiendo de los hechos y circunstancias concretos, puede haber o no cobertura para pérdidas concretas.
Además de buscar cobertura propia para la interrupción del negocio y/o gastos adicionales, es posible que las empresas deban solicitar cobertura a las aseguradoras para reclamaciones de terceros por (i) negligencia y lesiones relacionadas con el coronavirus o (ii) responsabilidad de los directores y ejecutivos por mala gestión del negocio durante la crisis.
Conclusión
En resumen, el sector hotelero debe tomar medidas ahora mismo para mitigar y abordar el impacto del coronavirus en las empresas del sector. Estas medidas incluyen una serie de herramientas y análisis que suelen emplear los profesionales de la reestructuración, y que las empresas del sector hotelero pueden y deben utilizar para sobrevivir a la crisis actual.
Publicado originalmente en Journal of Corporate Renewal en junio de 2020.
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1 Consultecon su asesor fiscal los detalles específicos de cualquier posible cuestión fiscal a la que se enfrente su empresa.