Protección frente a la incertidumbre sobre el calendario de adopción del mercado de los vehículos autónomos
Aunque el sector automovilístico en su conjunto puede estar experimentando un estancamiento o un descenso en su crecimiento, en la primera mitad de 2019 se ha producido una nueva ola de colaboración en la industria automovilística. Las empresas están optando por trabajar juntas para resolver los retos técnicos, en lugar de asumir los riesgos y los costes de hacerlo por su cuenta. Esta nueva ola puede haber sido impulsada por la constatación de que, aunque los avances técnicos se están produciendo a un ritmo vertiginoso, el calendario previsto para la llegada y la adopción por parte del mercado de los vehículos autónomos era demasiado ambicioso.
Otra herramienta para protegerse contra esta incertidumbre temporal es crear una cartera de patentes que pueda proporcionar patentes activas y aplicables durante un máximo de 20 años. Las patentes estratégicas pueden proteger las tecnologías emergentes que aún no han logrado la adopción masiva del mercado, pero que probablemente se adoptarán ampliamente en un par de décadas o sentarán las bases de las características imprescindibles en el futuro. Por ejemplo, y sin ningún orden en particular, las cinco áreas actuales y futuras más influyentes de la innovación automovilística son:
- Coche conectado
- IoT y conectividad celular, infoentretenimiento, reproducción inteligente, telemática, integración de medios, teléfonos inteligentes y aplicaciones, publicidad, navegación, dispositivos portátiles, ciberseguridad.
- Coche autónomo
- ADAS, sensores, comunicaciones V2X, conducción autónoma
- Compartir coche
- Funciones para compartir coche/viaje, experiencia personalizada
- Propulsión convencional
- Gasolina e híbrido, dirección, suspensión y frenos, sistemas de control, módulos de control del motor y la tracción.
- Propulsión alternativa
- Híbridos y vehículos eléctricos, carga inalámbrica, infraestructura de carga/repostaje.
Muchas tecnologías dentro de estas cinco áreas aún no han llegado al mercado de consumo, y mucho menos han sido adoptadas por el mercado masivo. No obstante, crear una cartera estratégica de patentes en torno a estos avances técnicos puede proteger la posición de mercado de una empresa en el futuro y generar fuentes de ingresos adicionales a medida que se materialicen.
Para desarrollar estratégicamente una cartera de patentes completa y preparada para el futuro, las empresas pueden realizar primero un análisis comparativo de la competencia o un análisis del panorama para determinar el grado de innovación en las áreas tecnológicas de interés. Una inmersión más profunda en un área tecnológica puede revelar los centros geográficos y los actores clave, incluyendo sus fortalezas/debilidades y prácticas comerciales. Esta información puede ayudar a una empresa a tomar decisiones de diligencia debida para entrar en el mercado, lo que le permitirá no solo diferenciarse del mercado actual, sino también mantener esta ventaja en el futuro, cuando los vehículos autónomos se conviertan en algo habitual.