Lo que toda empresa multinacional debe saber sobre... la deslocalización cercana a México: consideraciones clave a la hora de sopesar los pros y los contras.
México es un actor clave tanto en el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA) como en las regiones latinoamericanas. El nearshoring, la práctica de reubicar una empresa operativa o una cadena de suministro más cerca de los mercados nacionales, es una tendencia en rápido crecimiento, especialmente para las empresas internacionales que buscan alternativas para abastecer al mercado estadounidense. Si bien las oportunidades son significativas, también existen diversos retos que las empresas deben superar para operar con éxito en México. Las empresas que decidan realizar nearshoring en México deben comprender estos riesgos potenciales, y cómo mitigarlos de manera eficaz, a fin de maximizar las oportunidades que se obtienen al operar en el país.
A continuación, destacamos las principales oportunidades y retos que hay que tener en cuenta a la hora de decidir si emprender operaciones en México.
Oportunidades
- Ubicación estratégica: La proximidad geográfica de México con Estados Unidos lo convierte en un lugar ideal para el nearshoring. Su frontera compartida con EE. UU. reduce significativamente los tiempos de envío, disminuye los costos de transporte y agiliza la gestión de inventarios. Dado que muchas empresas buscan ahora reducir su dependencia de proveedores extranjeros lejanos, la posición de México como vecino del mercado estadounidense es una ventaja clave para las industrias que dependen de plazos de entrega rápidos, como la automoción, la electrónica y los bienes de consumo.
- Mercado grande y en crecimiento: con una población de más de 130 millones de personas, México ofrece una base de consumidores grande y relativamente joven, con una clase media en crecimiento. Esta dinámica demográfica convierte a México en un mercado atractivo para una amplia gama de bienes y servicios, especialmente en sectores como el comercio minorista, las telecomunicaciones y los productos de consumo.
- Acuerdos de libre comercio: México ha establecido una red de acuerdos de libre comercio (ALC) con numerosos países, entre ellos la Unión Europea, los países de la región del Pacífico (CPTPP), Japón, Israel y varias naciones latinoamericanas. Estos acuerdos proporcionan a las empresas acceso a aranceles reducidos y otras medidas de trato preferencial, lo que facilita el comercio de productos con estos países y dentro de dichas regiones. El T-MEC, en particular, ha fomentado la creación de sólidas cadenas de suministro regionales a través de las cuales los insumos cruzan rápidamente las fronteras internacionales varias veces antes de ser exportados como producto final.
- Sector manufacturero sólido: El sector manufacturero de México está bien desarrollado y maduro, especialmente en las industrias automotriz, electrónica y aeroespacial. El país ofrece una base industrial sólida y capacidades de producción de alta calidad, respaldadas por instalaciones modernas y una mano de obra rentable.
- Menores costos laborales: Los costos laborales en México son significativamente más bajos que en los Estados Unidos, lo que lo convierte en una opción atractiva para los fabricantes que buscan reducir costos sin alejarse de sus principales mercados de consumo. Aunque los salarios en México han aumentado recientemente, sigue habiendo una diferencia significativa con respecto a los de los Estados Unidos, lo que da a las empresas una ventaja competitiva, especialmente en sectores que requieren una producción de gran volumen y bajo costo. La mano de obra mexicana está cualificada y bien formada, con un número cada vez mayor de trabajadores que hablan inglés con fluidez, lo que facilita la comunicación con las empresas con sede en Estados Unidos y mejora la colaboración.
Desafíos
- Riesgo relacionado con la FCPA: La Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA) de los Estados Unidos es un factor importante a tener en cuenta por las empresas que operan en México. La corrupción ha sido históricamente un motivo de preocupación, y las empresas pueden verse presionadas a participar en prácticas de soborno o poco éticas para sortear la burocracia local, especialmente en lo que respecta a la obtención de los permisos, aprobaciones o licencias necesarios. Las empresas deben asegurarse de contar con un programa de cumplimiento sólido que incluya políticas integrales contra el soborno, capacitación y controles internos diseñados para prevenir y detectar violaciones a la FCPA.
- Preocupaciones en materia de seguridad: Las empresas que operan en zonas afectadas por la violencia o la extorsión pueden enfrentarse a amenazas para su personal, sus activos o sus cadenas de suministro. Los costes de seguridad, incluida la necesidad de personal de seguridad especializado, servicios de transporte o soluciones de gestión de riesgos, pueden ser considerables.
- Cumplimiento de la OFAC: La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Gobierno de los Estados Unidos ha sancionado a varias personas, empresas y entidades mexicanas vinculadas a actividades ilícitas, como el tráfico de drogas y el blanqueo de capitales, incluyéndolas en la lista de personas y entidades bloqueadas y designadas especialmente (SDN). Si una empresa estadounidense no realiza las comprobaciones previas a la transacción adecuadas y, sin darse cuenta, realiza negocios con una entidad o persona incluida en la lista SDN, podría enfrentarse a graves sanciones legales y económicas.
- Dependencia de determinados insumos importados y entorno normativo: México depende de determinados insumos y subconjuntos importados para su posterior procesamiento en el país, y los procesos de importación pueden resultar complicados debido a las intrincadas regulaciones aduaneras y otros requisitos de cumplimiento. Las empresas deben lidiar con trámites burocráticos complejos y posibles retrasos, lo que puede aumentar el coste y el tiempo necesarios para hacer negocios. Es fundamental comprender y cumplir las regulaciones locales, que abarcan desde las certificaciones de productos hasta las normas medioambientales y de seguridad.
- Cuestiones laborales: Aunque las empresas se benefician de unos costes laborales relativamente bajos en México, deben comprender y saber desenvolverse en el marco de la legislación y las prácticas laborales mexicanas, que pueden ser complejas y estar sujetas a cambios. Los derechos de los trabajadores, la influencia de los sindicatos y la normativa salarial son aspectos importantes que hay que tener en cuenta a la hora de contratar y gestionar la mano de obra. Las recientes reformas de la legislación laboral, por ejemplo, han aumentado el poder de negociación de los trabajadores y los sindicatos, y las empresas deben estar preparadas para actuar con rapidez a fin de garantizar el cumplimiento de la normativa laboral en constante evolución.
- Estado de derecho: Con las recientes enmiendas constitucionales que han dado lugar a la sustitución escalonada de una parte sustancial de los jueces federales y locales de México mediante elecciones públicas de candidatos (algunos de los cuales pueden tener poca o ninguna experiencia judicial), las empresas tendrán que recurrir cada vez más a mecanismos alternativos de resolución de controversias para resolver los conflictos con sus contrapartes comerciales y partes interesadas.
- Posibilidad de una guerra comercial en la región del T-MEC: La nueva administración estadounidense ha amenazado con imponer un arancel del 25 % a todos los productos mexicanos y canadienses (además de un 10 % adicional a los productos chinos), a lo que México ha respondido advirtiendo de medidas de represalia, aunque fomentando el diálogo. Dada la popularidad del T-MEC entre la comunidad empresarial, existe la esperanza de que las negociaciones en curso den lugar a un compromiso favorable para las empresas y aceptable para los tres países. Pero si las cuestiones políticas internas dominan estas discusiones, existe la posibilidad de que se impongan restricciones comerciales significativas y, a su vez, se produzcan repercusiones para las empresas que operan en los tres países del T-MEC[1].
Conclusión
La deslocalización cercana a México ofrece numerosas ventajas, especialmente en términos de ahorro de costes, eficiencia logística y mayor acceso a los mercados internacionales. La proximidad de México a los Estados Unidos y su mano de obra cualificada lo convierten en un destino atractivo para las empresas que buscan reducir su dependencia de cadenas de suministro globales lejanas. A la hora de decidir cómo aprovechar al máximo estas ventajas, las empresas también deben tener en cuenta los retos asociados a la corrupción, la seguridad, el cumplimiento normativo, las cuestiones laborales y la incertidumbre en su sistema judicial y en el panorama del comercio internacional. Sin embargo, con una planificación cuidadosa y una gestión de riesgos adecuada, la deslocalización cercana a México es una opción cada vez más popular para las empresas que buscan mantener su ventaja competitiva en un mercado global en constante evolución.
Si tiene alguna pregunta sobre el nearshoring en México, póngase en contacto con los autores de este artículo o con su abogado de Foley & Lardner LLP. Si desea recibir futuras actualizaciones sobre «Lo que toda empresa multinacional debe saber» acerca del funcionamiento del complicado mundo del comercio internacional actual, suscríbase a nuestra lista de correo electrónico quincenal. Haga clic aquí para registrarse.
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[1] Este enfrentamiento podría ser una señal para revisar cómo se aplicaría un aumento de tarifas en sus (probablemente varios) Términos y condiciones actuales.