El Gobierno mexicano propone un proyecto de ley para regular el sector energético
El 4 de febrero de 2025, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum presentó un proyecto de ley al Senado mexicano para revocar, promulgar y modificar diversas leyes energéticas de conformidad con las enmiendas constitucionales aprobadas en diciembre de 2024. Esto forma parte del «Plan México» de su administración, anunciado el 13 de enero de 2025.
El proyecto de ley fue aprobado por el Senado el 27 de febrero y por la Cámara de Diputados el 12 de marzo, y está pendiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación para que las leyes entren en vigor. Este conjunto de medidas legislativas es coherente con el plan de racionalización de los procesos gubernamentales que la actual administración pondrá en marcha en los próximos años. Esto significa que, aunque no conocemos el contenido específico de las nuevas leyes, podemos esperar un sistema completamente nuevo de procesos gubernamentales que debería diferir de la metodología administrativa utilizada actualmente para obtener permisos relacionados con la energía o cualquier asunto de interés público para el sector. El punto clave del proyecto de ley consiste en fortalecer la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y PEMEX, designándolas como Entidades de Propiedad del Estado (EPE) y consolidando su estatus legal como EPE.
A partir de esto, los principales cambios al marco jurídico mexicano actual consisten en acelerar ocho (8) nuevas leyes secundarias y enmendar dos (2) más para fusionar su contenido con las enmiendas constitucionales ya aprobadas:
- Ley de la empresa estatal PEMEX y Ley de la empresa estatal CFE: Con el fin de eliminar las prácticas monopolísticas, proteger la soberanía energética e integrar el «concepto de justicia energética» en el desarrollo del nuevo modelo energético mexicano, tanto PEMEX como CFE cambiarán su estatus jurídico de empresas estatales productivas a empresas públicas.
Este cambio tiene como objetivo sentar las bases para una prestación más eficiente de los servicios públicos, favoreciendo el uso eficiente de la energía (electricidad e hidrocarburos) por encima de los intereses económicos y la especulación comercial.
- Ley de Biocombustibles: Esta ley se crea como marco legal para la regulación de la producción, almacenamiento, transporte, comercialización, importación, exportación, distribución y otras operaciones comerciales dentro de la cadena de producción de biocombustibles que influyen en su valoración. Como parte de esta ley, se amplían las competencias de los Ministerios de Energía, Medio Ambiente y Agricultura para incluir la investigación y el desarrollo de tecnologías que permitan un mayor aprovechamiento de los residuos animales y vegetales con los que se genera la biomasa.
- Ley del Sector Eléctrico: Derogando la Ley de la Industria Eléctrica, esta disposición regulará la generación, transmisión, distribución y suministro de electricidad, así como la expedición de autorizaciones por parte de la Secretaría de Energía (SENER). Este cambio garantizará que al menos el 54 % del promedio anual del suministro de electricidad a la red sea proporcionado por empresas estatales.
Asimismo, establece la participación de particulares en la generación de electricidad, de forma individual o conjunta, con la CFE en relación con la generación distribuida o para el mercado mayorista, el autoconsumo o la cogeneración. La ley también prevé permisos de autoconsumo para plantas de generación eléctrica de entre 0,7 MW y 20 MW, siempre que no estén conectadas a la red nacional.
Las licencias concedidas en virtud de la ley derogada podrán seguir operando en virtud de dichos términos. No obstante, el SENER promoverá formas para que las empresas de autoabastecimiento y cogeneración apliquen las nuevas disposiciones establecidas en esta ley.
- Ley de la Comisión Nacional de Energía (CNE): A través de la autoridad conferida a la Comisión Reguladora de Energía y a la Comisión Nacional de Hidrocarburos, la CNE es una agencia descentralizada de la SENER, con autonomía técnica y operativa, que tendrá las siguientes funciones: (i) Otorgar licencias para la generación de electricidad; (ii) Otorgar licencias para el transporte, almacenamiento y distribución de productos petroleros, gas natural y gas licuado de petróleo a través de tuberías; y (iii) Aprobar las tarifas para la transmisión, distribución y suministro básico de electricidad e hidrocarburos.
El CNE estará dirigido por una junta central y un comité técnico que adoptarán decisiones de forma conjunta.
- Ley de Planificación y Transición Energética: Para garantizar el acceso equitativo a una energía confiable, segura y limpia por parte de toda la población, esta ley regula la implementación de planes para mejorar la infraestructura del sector energético, con el fin de ampliar la cobertura eléctrica a las poblaciones vulnerables. Este objetivo será liderado, promovido y supervisado por la Junta de Planificación Energética.
- Ley del Sector de Hidrocarburos: Al derogar la Ley de Hidrocarburos, esta normativa pretende promover la autosuficiencia en el sector de los hidrocarburos y especifica la forma en que las entidades privadas pueden participar en la exploración y extracción de hidrocarburos. PEMEX elegirá las asignaciones y mantendrá la participación mayoritaria en estos acuerdos.
Además, describe los permisos otorgados y supervisados por el SENER y la CNE en relación con actividades relacionadas con el petróleo, los productos derivados del petróleo, los productos petroquímicos y el gas natural.
- Ley de Energía Geotérmica: Al igual que en el caso de la nueva normativa sobre biocombustibles, esta normativa también se basa en la planificación energética, la generación estratégica y la distribución con fines sociales. Establece un marco regulatorio que regirá los permisos y el uso, la innovación en la financiación, la exploración y la producción de energía geotérmica.
- Otras modificaciones: Los cambios legales definitivos propuestos por el proyecto de ley pueden dividirse en dos puntos principales: la Ley del Fondo Petrolero de México se ajustará ahora de acuerdo con la condición de empresa pública de PEMEX, junto con la nueva normativa, y se otorgarán poderes a las nuevas autoridades energéticas para consolidar un suministro energético verdaderamente autosuficiente. Ambos puntos validan el nuevo régimen de administración pública, cuyo objetivo es alcanzar la soberanía energética y proporcionar un nuevo mercado para las empresas privadas.