Cumplimiento de la HIPAA para la IA en la salud digital: lo que deben saber los responsables de privacidad
La inteligencia artificial (IA) está transformando rápidamente el sector de la salud digital, impulsando avances en la participación de los pacientes, el diagnóstico y la eficiencia operativa. Sin embargo, para los responsables de la privacidad, la integración de la IA en las plataformas de salud digital plantea preocupaciones críticas en torno al cumplimiento de la Ley de Portabilidad y Responsabilidad del Seguro Médico y sus reglamentos de aplicación (HIPAA). Dado que las herramientas de IA procesan grandes cantidades de información médica protegida (PHI), las empresas de salud digital deben gestionar cuidadosamente la privacidad, la seguridad y las obligaciones reglamentarias.
El marco HIPAA y la IA en la salud digital
La HIPAA establece normas nacionales para la protección de la PHI. Las plataformas de salud digitales, ya sea que ofrezcan telesalud basada en IA, monitoreo remoto o portales para pacientes, suelen ser entidades cubiertas por la HIPAA, socios comerciales o ambos. En consecuencia, los sistemas de IA que procesan PHI deben poder hacerlo de conformidad con la Norma de Privacidad y la Norma de Seguridad de la HIPAA, por lo que es fundamental que los responsables de la privacidad comprendan lo siguiente:
- Fines permitidos: Las herramientas de IA solo pueden acceder, utilizar y divulgar la PHI según lo permitido por la HIPAA. La introducción de la IA no modifica las normas tradicionales de la HIPAA sobre los usos y divulgaciones permitidos de la PHI.
- Norma mínima necesaria: Las herramientas de IA deben estar diseñadas para acceder y utilizar únicamente la PHI estrictamente necesaria para su finalidad, aunque los modelos de IA suelen buscar conjuntos de datos completos para optimizar su rendimiento.
- Desidentificación: los modelos de IA suelen basarse en datos desidentificados, pero las empresas de salud digital deben garantizar que la desidentificación cumpla con las normas Safe Harbor o Expert Determination de la HIPAA, y protegerse contra los riesgos de reidentificación cuando se combinan conjuntos de datos.
- Acuerdos de asociación comercial (BAA) con proveedores de IA: cualquier proveedor de IA que procese información médica protegida (PHI) debe estar sujeto a un acuerdo de asociación comercial (BAA) sólido que describa el uso y las medidas de protección permitidos de los datos; dichos términos contractuales serán fundamentales para las asociaciones en el ámbito de la salud digital.
Desafíos de privacidad de la IA en la salud digital
Las capacidades transformadoras de la IA introducen riesgos específicos:
- Riesgos de la IA generativa: Herramientas como los chatbots o los asistentes virtuales pueden recopilar información médica protegida (PHI) de formas que plantean preocupaciones sobre la divulgación no autorizada, especialmente si las herramientas no se diseñaron para proteger la PHI de conformidad con la HIPAA.
- Modelos de caja negra: La IA sanitaria digital suele carecer de transparencia, lo que complica las auditorías y dificulta a los responsables de privacidad la validación del uso de la información médica protegida (PHI).
- Sesgos y equidad sanitaria: la IA puede perpetuar los sesgos existentes en los datos sanitarios, lo que conduce a una atención desigual, un aspecto cada vez más importante para los reguladores en materia de cumplimiento normativo.
Mejores prácticas aplicables
Para mantener el cumplimiento, los responsables de privacidad deben:
- Realizar análisis de riesgos específicos de la IA: Adaptar los análisis de riesgos para abordar los flujos de datos dinámicos, los procesos de formación y los puntos de acceso de la IA.
- Mejorar la supervisión de los proveedores: auditar periódicamente a los proveedores de IA para verificar el cumplimiento de la HIPAA y considerar la inclusión de cláusulas específicas sobre IA en los acuerdos de asociación comercial (BAA), cuando sea apropiado.
- Fomentar la transparencia: impulsar la explicabilidad de los resultados de la IA y mantener registros detallados del tratamiento de datos y la lógica de la IA.
- Personal del tren: formar a los equipos sobre los modelos de IA que pueden utilizarse en la organización, así como sobre las implicaciones de la IA en materia de privacidad, especialmente en lo que respecta a las herramientas generativas y las tecnologías orientadas al paciente.
- Supervisar las tendencias normativas: realizar un seguimiento de las directrices de la OCR, las medidas de la FTC y las leyes estatales sobre privacidad en rápida evolución relacionadas con la IA en la salud digital.
Mirando hacia el futuro
A medida que se acelera la innovación en salud digital, los reguladores están indicando un mayor escrutinio del papel de la IA en la privacidad de la atención médica. Si bien las normas básicas de la HIPAA permanecen sin cambios, los responsables de privacidad deben esperar nuevas directrices y prioridades de aplicación en constante evolución. La incorporación proactiva de la privacidad desde el diseño en las soluciones de IA, y el fomento de una cultura de cumplimiento continuo, posicionarán a las empresas de salud digital para innovar de manera responsable y mantener la confianza de los pacientes.
La IA es un potente facilitador en el ámbito de la salud digital, pero amplifica los retos en materia de privacidad. Al alinear las prácticas de IA con la HIPAA, llevar a cabo una supervisión vigilante y anticiparse a los cambios normativos, los responsables de privacidad pueden proteger la información confidencial y promover el cumplimiento y la innovación en la próxima era de la salud digital. La privacidad de los datos sanitarios sigue evolucionando rápidamente, por lo que las entidades reguladas por la HIPAA deben seguir de cerca cualquier novedad y seguir tomando las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento. Si tiene alguna pregunta, póngase en contacto con los autores, su socio de Foley, nuestraárea de especialización en inteligencia artificialynuestro sector de salud y ciencias de la vida.