Aplicación de la Ley de Reclamaciones Falsas en 2026
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) informó de un año récord en la aplicación de la Ley de Reclamaciones Falsas (FCA) durante el ejercicio fiscal 2025, con más de 6.800 millones de dólares en acuerdos y sentencias, lo que supone el mayor total anual en la historia de dicha ley. El DOJ también informó de un récord de 1.297 demandas «qui tam» presentadas por denunciantes y de 401 investigaciones iniciadas por el Gobierno a lo largo del año.
Los resultados de 2025 confirman que la Ley de Reclamaciones Falsas (FCA) sigue siendo uno de los instrumentos de control civil más importantes del Gobierno, especialmente en asuntos relacionados con los programas federales de asistencia sanitaria, los contratos y subvenciones públicos, las obligaciones en materia de ciberseguridad y, cada vez más, las cuestiones aduaneras y comerciales. Dichos resultados también ofrecen un importante avance de las probables prioridades de control para 2026, junto con nuevos ámbitos de aplicación de la Ley de Reclamaciones Falsas.
Temas clave en materia de cumplimiento para el ejercicio fiscal 2025
El sector sanitario sigue impulsando las recuperaciones de la FCA
Al igual que en años anteriores, los asuntos relacionados con la asistencia sanitaria representaron la mayor parte de las recuperaciones de la FCA, con más de 5.700 millones de dólares del importe total recuperado en el ejercicio fiscal 2025. El Departamento de Justicia destacó varias áreas de interés recurrentes, entre las que se incluyen:
- La atención médica gestionada, en particular las denuncias relacionadas con códigos de diagnóstico sin fundamento y revisiones retrospectivas de historiales clínicas utilizadas para añadir diagnósticos indebidos;
- Los medicamentos con receta, incluyendo los precios de los medicamentos, las comisiones ilegales, los acuerdos de ayuda para el copago, los programas de ponencias y las prácticas de dispensación; y
- Servicios médicamente innecesarios y una atención de calidad deficiente, entre los que se incluyen ingresos hospitalarios inadecuados, cuidados de heridas innecesarios, deficiencias en el control de infecciones, falta de personal y una atención de baja calidad en centros residenciales.
Estas categorías reflejan el continuo escrutinio que ejerce el Departamento de Justicia sobre cuestiones relacionadas con la codificación, los reembolsos y la calidad de la atención en todo el sector sanitario.
El fraude en la contratación pública, los préstamos y las subvenciones sigue siendo una prioridad
El Departamento de Justicia también siguió tramitando casos relacionados con la Ley contra el Fraude (FCA) en el ámbito de la contratación pública y los programas de ayuda relacionados con la pandemia. Entre los casos más destacados del ejercicio fiscal 2025 se incluyen una serie de acusaciones, entre las que se encuentran:
- facturar a Medicare pruebas de COVID-19 que no se realizaron,
- facturar códigos con un reembolso más elevado por los servicios prestados en los centros de pruebas de COVID-19,
- declaraciones falsas en las solicitudes de préstamos PPP y EIDL,
- el uso de información confidencial sobre la contratación pública para influir en la adjudicación de contratos, y
- la omisión de datos precisos sobre costes y precios en las propuestas de contratos públicos.
Estos casos demuestran que el Departamento de Justicia sigue centrándose no solo en el fraude tradicional en la contratación pública, sino también en el presunto uso indebido de los fondos y los programas de reembolso relacionados con la pandemia. En 2025, el Departamento de Justicia logró más de 200 acuerdos y sentencias que resolvieron las denuncias de fraude relacionado con la pandemia, recuperando más de 230 millones de dólares.
La aplicación de la normativa en materia de ciberseguridad sigue ampliándose
La Iniciativa Civil contra el Fraude Cibernético del Departamento de Justicia sigue dando lugar a importantes medidas de aplicación de la ley. En 2025, el Departamento de Justicia recuperó más de 52 millones de dólares en acuerdos relacionados con la ciberseguridad en el marco de la Ley contra el Fraude (FCA) .
Los acuerdos alcanzados recientemente por el Gobierno se han centrado en las acusaciones de que los contratistas y los beneficiarios de subvenciones:
- no ha aplicado las medidas de ciberseguridad necesarias,
- certificar falsamente el cumplimiento de las normas contractuales de ciberseguridad,
- haya presentado información inexacta en la evaluación de ciberseguridad, o
- no identificó ni subsanó a tiempo las vulnerabilidades conocidas.
Para las empresas que tienen contratos con el Gobierno federal o participan en programas financiados con fondos federales (por ejemplo, a través de un contrato estatal financiado con fondos federales), el cumplimiento de las normas de ciberseguridad sigue siendo un área de riesgo importante y creciente en el marco de la Ley de Reforma de la Contratación Federal (FCA), especialmente cuando la empresa realiza declaraciones al Gobierno en relación con controles, pruebas o la respuesta ante incidentes.
La aplicación de la normativa aduanera y comercial supone un riesgo creciente para la FCA
Uno de los temas más destacados que se perfilan para 2025 es la mayor atención que presta el Departamento de Justicia (DOJ) al fraude aduanero y comercial. Esto se refleja en la creación, por parte del DOJ, de una Unidad de Fraude en el Mercado, el Sector Público y el Consumo dentro de la Sección de Fraude de la División Penal, así como de un Grupo de Trabajo contra el Fraude Comercial que facilita una mayor coordinación entre el DOJ, el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos y el Departamento de Seguridad Nacional.
El Departamento de Justicia parece centrarse especialmente en:
- errores relacionados con el país de origen,
- clasificación arancelaria errónea,
- subvaloración o valoración errónea de las mercancías importadas,
- el trabajo forzoso y las cuestiones relacionadas con la UFLPA, y
- soluciones creativas destinadas a reducir los aranceles, como la desagregación de costes o servicios y la búsqueda de códigos HTS alternativos.
Dado el aumento de la exposición a los aranceles, la mayor disponibilidad de datos sobre importaciones y el interés expreso del Gobierno por las denuncias de los denunciantes en este ámbito, los importadores deben esperar que el riesgo de incumplimiento de la normativa aduanera siga siendo elevado en 2026.
El Departamento de Justicia sigue evaluando las hipótesis de la Ley contra el Fraude en el Contexto de la Diversidad, la Equidad y la Inclusión (DEI)
Las medidas de aplicación de la ley en 2025 también pusieron de manifiesto el creciente uso que hace el Departamento de Justicia (DOJ) de la Ley contra el Fraude (FCA) para investigar las prácticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) de los beneficiarios de fondos federales, en tanto que presuntas violaciones de las leyes federales de derechos civiles. Las recientes declaraciones de funcionarios del DOJ sugieren que el enfoque no se centra en la existencia de los programas de DEI en sí, sino más bien en si los contratistas adoptan conductas que puedan calificarse de discriminación ilegal por motivos de raza o género en materia de contratación, ascensos, remuneración u oportunidades de formación.
Aunque se trata de un ámbito en constante evolución, las empresas con contratos federales deben tener en cuenta aquellas conductas que podrían llamar la atención del Departamento de Justicia, como evaluar el rendimiento de los directivos en función de los avances hacia los objetivos de diversidad, equidad e inclusión (DEI) o hacer un seguimiento de los objetivos de diversidad de una manera que dé a entender una preferencia por personas de una raza o un sexo concretos. Las empresas deben seguir atendiendo de cerca la evolución de la situación, especialmente en los casos en que las certificaciones de cumplimiento se solapan con las prácticas laborales o de contratación.
Mirando hacia el futuro
Las medidas de control aplicadas durante el ejercicio fiscal 2025 ofrecen varias conclusiones prácticas para las empresas que se enfrentan a riesgos relacionados con la FCA en 2026.
- En primer lugar, la actividad de los denunciantes sigue siendo un factor clave para la aplicación de la ley. El número récord de demandas presentadas en virtud de la ley «qui tam» confirma que los particulares seguirán desempeñando un papel fundamental a la hora de sacar a la luz posibles reclamaciones en virtud de la Ley contra el Fraude (FCA), incluso aunque el Departamento de Justicia amplíe su actividad de aplicación directa de la ley.
- En segundo lugar, el Departamento de Justicia sigue valorando la notificación voluntaria, la cooperación y las medidas correctivas. Varias resoluciones de 2025 reflejaron el reconocimiento de la divulgación proactiva, la cooperación en la identificación de los hechos y los daños pertinentes, y las mejoras en materia de cumplimiento. Las empresas que se enfrenten a posibles problemas deberían evaluar desde el principio si una investigación interna, la adopción de medidas correctivas y la divulgación pueden mitigar el riesgo.
- En tercer lugar, el Gobierno sigue aplicando la FCA tanto en ámbitos consolidados como en otros emergentes. La asistencia sanitaria sigue siendo el ámbito principal de aplicación de la ley, pero la ciberseguridad, las aduanas y el comercio, la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI), así como otras áreas no tradicionales, están recibiendo cada vez más atención.
Consideraciones prácticas
A la luz de estas tendencias, las empresas deberían plantearse si sus programas de cumplimiento están adecuadamente adaptados a los riesgos actuales relacionados con la FCA. Esto podría incluir:
- revisar los controles relacionados con las prácticas de facturación, codificación y reembolso;
- revisar las certificaciones relativas a la contratación pública y la fijación de precios realizadas en el marco de los contratos públicos;
- evaluar el cumplimiento de las normas de ciberseguridad con respecto a los requisitos contractuales y las normas reconocidas;
- reevaluar las prácticas laborales que puedan percibirse como una muestra de preferencia —o de discriminación— hacia cualquier raza o género;
- revisar los procesos de cumplimiento de las normas de importación, incluyendo la clasificación, la valoración y la determinación del origen;
- reforzar los canales internos de notificación y escalado; y
- garantizar la investigación y la resolución inmediatas de los problemas detectados.
La actividad de aplicación de la ley sin precedentes registrada en 2025 deja claro que el Departamento de Justicia y el colectivo de denunciantes tienen la intención de seguir recurriendo de forma enérgica a la Ley contra el Fraude en la Asistencia Sanitaria (FCA) en 2026. Las organizaciones que reciban fondos federales, participen en programas sanitarios federales o mantengan relaciones comerciales con el Gobierno deben estar preparadas para un escrutinio continuo en un abanico cada vez más amplio de ámbitos de aplicación de la ley.