Los virus que matan bacterias impulsan la innovación en terapias contra infecciones por superbacterias.
La conmovedora historia de una científica que salvó a su marido de una superbacteria mortal resistente a los medicamentos, inmortalizada en«The Perfect Predator: A Scientist’s Race to Save Her Husband from a Deadly Superbug: A Memoir» (El depredadorperfecto: la carrera de una científica para salvar a su marido de una superbacteria mortal: unaautobiografía), ofrece una visión de la crisis mundial de las superbacterias resistentes a los antibióticos, el renacido campo de la terapia con bacteriófagos para combatir las bacterias y la emoción de los descubrimientos científicos. El artículo de la CNN que se enlaza a continuación recoge una entrevista con Steffanie Strathdee, coautora de «The Perfect Predator», y el estado actual del fascinante campo del uso de bacteriófagos para combatir las superbacterias.
Para que la terapia con bacteriófagos esté fácilmente disponible para tratar infecciones por superbacterias, será necesario que las partes interesadas del sector privado y los organismos gubernamentales colaboren para gestionar los extraordinarios esfuerzos que se requieren para seleccionar, aislar y fabricar fagos terapéuticamente eficaces. Las terapias con fagos pueden plantear un reto normativo, ya que los fagos son organismos dinámicos que pueden cambiar durante los procesos de selección y fabricación. El desarrollo de la terapia con fagos también puede requerir el uso de complicados sistemas de ingeniería genética y basados en la inteligencia artificial.
La combinación de diversos tipos de tecnologías y organismos vivos que subyacen a la terapia con bacteriófagos y su desarrollo requerirá una cuidadosa consideración de las estrategias de tramitación de patentes y concesión de licencias para convertir la innovación en activos valiosos, evitar conflictos y garantizar la financiación de la investigación y el desarrollo.
Aunque aún queda mucho trabajo por hacer para descubrir la mejor manera de utilizar los bacteriófagos para combatir las superbacterias, el esfuerzo merece la pena porque:
Estas criaturas microscópicas han salvado la vida de pacientes que morían a causa de infecciones por superbacterias y se están utilizando en ensayos clínicos como posible solución al creciente problema de la resistencia a los antibióticos. Solo en Estados Unidos se producen cada año más de 2,8 millones de infecciones resistentes a los antimicrobianos.
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