La investigación gubernamental y el gasto militar han impulsado durante mucho tiempo las innovaciones tecnológicas, por lo que no debería sorprender que los gobiernos estén intentando utilizar la inteligencia artificial (IA) en las armas en el campo de batalla. Se han utilizado drones en los conflictos de Ucrania y Gaza, y muchos sostienen que estas armas pueden ayudar a los países pequeños a defenderse de otros mucho más grandes y mejor equipados (véase Ucrania), mientras que otros argumentan que las armas amplían el campo de batalla más que nunca (véase Gaza).
Este artículo describe un «momento Oppenheimer» para la IA, en referencia al desarrollo de la bomba atómica por parte de J. Robert Oppenheimer durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Podría la IA ser un medio para eliminar a los seres humanos del campo de batalla y atacar solo a objetivos no civiles, haciendo así la guerra más «humana»? ¿O podría la IA ser un medio para eliminar la humanidad de la guerra y convertir a todos y todo en objetivos, haciendo así la guerra completamente inhumana?
El artículo menciona los siguientes ejemplos:
- La iniciativa Replicator tiene como objetivo desarrollar enjambres de drones de combate no tripulados que utilizarán inteligencia artificial para detectar amenazas.
- La Fuerza Aérea quiere una flota de 1000 aviones de combate equipados con inteligencia artificial.
- El Proyecto Maven (una iniciativa de Google) es una empresa centrada en tecnologías como el reconocimiento automático de objetivos y la vigilancia.
El artículo también advierte que el desarrollo de la IA está prácticamente sin regular. No llega a pedir la prohibición de las armas no humanas, pero sí sugiere que estas tecnologías requieren que haya un humano «en el circuito» para evitar que la tecnología se salga de control. Sin embargo, el concepto mismo de la IA es ayudar a tomar decisiones sin intervención humana.
Las armas autónomas podrían cambiar la naturaleza de la guerra, haciéndola más rápida y potencialmente más eficaz, al tiempo que aumentan el riesgo de escalada y de conflictos no deseados.
En total, el ejército estadounidense tiene más de 800 proyectos activos relacionados con la IA y ha solicitado una financiación de 1800 millones de dólares para la IA solo en el presupuesto de 2024. La avalancha de inversiones y desarrollos también ha intensificado los debates de larga data sobre el futuro de los conflictos.
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