Ciberseguridad en la salud digital: por qué el cumplimiento de la HIPAA por sí solo no es suficiente para el éxito de las fusiones y adquisiciones
En el panorama actual de la atención sanitaria, la ciberseguridad no es solo una cuestión operativa, sino que, literalmente, puede suponer un factor decisivo en las transacciones corporativas. Para las empresas de salud digital que buscan crecer mediante fusiones y adquisiciones (M&A), la diligencia debida en materia de ciberseguridad es ahora un factor decisivo para el acuerdo. Cada vez más, los compradores exigen pruebas rigurosas del cumplimiento de la HIPAA, un programa de ciberseguridad consolidado y una explicación clara de cualquier incidente de ciberseguridad y de cómo lo gestionó la empresa objetivo. Las deficiencias en cualquiera de estas áreas pueden convertir rápidamente una oportunidad prometedora en una oportunidad perdida.
La diligencia debida en materia de ciberseguridad forma ahora parte de la diligencia debida en las operaciones
La situación de una empresa en materia de ciberseguridad repercute directamente en su valoración, en los plazos de cierre y en la integración. Los compradores no solo revisan la documentación, sino que también evalúan las vulnerabilidades históricas, los protocolos de respuesta ante brechas de seguridad y la solidez de la gobernanza en materia de ciberseguridad. Si surgen riesgos en una fase avanzada del proceso de diligencia debida, las operaciones pueden fracasar o las valoraciones pueden verse reducidas de forma significativa. Peor aún, los compradores pueden heredar debilidades no reveladas, lo que los expone a litigios tras el cierre, multas regulatorias y daños a su reputación.
Los directores generales con visión de futuro están respondiendo preparándose de forma proactiva para las fusiones y adquisiciones en el sector de la salud digital: llevando a cabo auditorías internas y pruebas de penetración, reforzando su cumplimiento de la HIPAA y demostrando una cultura de seguridad mediante una sólida gobernanza y la participación de las partes interesadas.
Mostrar la capacidad de respuesta ante incidentes para generar confianza en los compradores
Uno de los aspectos más ignorados, pero a la vez más importantes, que compradores y vendedores suelen pasar por alto es el historial de la empresa objetivo a la hora de responder a incidentes anteriores. Si se gestiona y documenta adecuadamente, una filtración de datos o una amenaza anterior puede convertirse en un factor que refuerce la credibilidad, en lugar de una señal de alarma.
Los compradores quieren ver:
- Un plan de respuesta ante incidentes claro, documentado, probado y actualizado
- Notificaciones oportunas de infracciones de la HIPAA y cumplimiento normativo
- Una evaluación exhaustiva de cualquier incidente que no se haya considerado una violación de la seguridad (por ejemplo, aquellos en los que no se haya notificado a las personas afectadas ni a las autoridades reguladoras)
- Pruebas de las medidas correctivas, incluyendo el refuerzo de la seguridad del sistema y la formación de los empleados
- Participación del consejo de administración y de los directivos en la gestión de crisis
Mostrar el proceso de respuesta ante incidentes relacionados con los datos sanitarios, ya sea mediante simulacros o casos reales ocurridos en el pasado, es señal de madurez operativa y reduce la incertidumbre de los compradores. Una señal de alarma clara para los objetivos que manejan grandes volúmenes de datos o están sujetos a una fuerte regulación es la ausencia de antecedentes de filtraciones. Los vendedores que manejan habitualmente grandes volúmenes de información de carácter personal o de información sanitaria protegida por la HIPAA y que afirman no haber sufrido nunca una filtración de datos pueden ser vistos con escepticismo por los posibles compradores, que son conscientes de lo improbable que resulta ello.
Más allá de la HIPAA: la gestión del riesgo cibernético como imperativo estratégico
El cumplimiento de la HIPAA sigue siendo esencial, pero ya no basta para garantizar una verdadera preparación en materia de ciberseguridad. La HIPAA no se diseñó para tener en cuenta los vectores de ataque actuales —ransomware, vulnerabilidades de las API o brechas de seguridad en servicios SaaS de terceros—. Centrarse exclusivamente en la Norma de Seguridad de la HIPAA pasa por alto el reto más amplio que supone gestionar el riesgo cibernético en un ecosistema digital en constante expansión.
Los directores generales de las empresas de salud digital deben adoptar una estrategia de gestión de riesgos que evolucione al mismo tiempo que su plataforma. Esto incluye:
- Realización de análisis y evaluaciones de riesgos dinámicos basados en escenarios
- Integrar la seguridad en el desarrollo de productos y en la infraestructura de datos
- Considerar la ciberseguridad como una prioridad a nivel del consejo de administración y frente a los inversores
- Invertir en sistemas modernos de detección de amenazas, arquitecturas de confianza cero y protocolos de contención de brechas de seguridad
- Identificar y establecer colaboraciones con empresas de respuesta ante incidentes e investigadores forenses en tiempos de paz, de modo que dichos socios puedan prestar asistencia de inmediato en caso de que se produzca un incidente.
En resumen, el cumplimiento de la HIPAA ayuda a evitar sanciones, pero una verdadera gestión de los riesgos cibernéticos fomenta la confianza, las alianzas y el valor de la empresa.
Lo que los directores generales deberían estar haciendo ahora
Más que una mera postura defensiva, la ciberseguridad es hoy en día un factor de diferenciación estratégica. Los clientes empresariales, las entidades pagadoras y los sistemas sanitarios exigen cada vez más que la madurez en materia de ciberseguridad sea una condición previa para establecer relaciones comerciales. Las auditorías previas a la puesta en marcha realizadas por las entidades pagadoras y los sistemas sanitarios son ahora algo habitual.
Prepararse para las inspecciones de ciberseguridad se ha convertido en algo fundamental. Ya sea para planificar fusiones y adquisiciones, recaudar capital o establecer colaboraciones entre pagadores y proveedores, contar con un alto nivel de madurez en materia de ciberseguridad es ahora un requisito imprescindible.
Para lograrlo, las empresas deben dar prioridad a las siguientes medidas:
- Realizar un análisis exhaustivo de los riesgos de seguridad relacionados con la HIPAA y una auditoría de riesgos cibernéticos a nivel de toda la empresa, y actualizar dichas auditorías periódicamente
- Aplicar los procedimientos de diligencia debida a todos los proveedores externos: no basta con limitarse a firmar acuerdos de socio comercial (BAA)
- Cifra la información médica protegida (PHI) almacenada en todos los entornos, desde aplicaciones hasta la nube y dispositivos móviles
- Forme a su personal para que sepa identificar y actuar ante amenazas, mediante simulaciones de seguridad basadas en roles, como las pruebas de penetración del equipo rojo
- Realiza periódicamente simulacros de respuesta ante incidentes para demostrar que estás preparado para situaciones reales
- Establecer un programa de seguros que tenga en cuenta los riesgos a los que se puede enfrentar la empresa
- Analizar los incidentes y las infracciones ocurridos en el pasado para extraer lecciones
Mirando hacia el futuro
Con el auge de los diagnósticos basados en inteligencia artificial, las plataformas de monitorización remota y las herramientas interoperables de participación del paciente, los riesgos de ciberseguridad en el ámbito de la salud digital no harán más que aumentar su complejidad. Las empresas que integren la seguridad en su ADN —y no solo en su infraestructura de TI— se ganarán la confianza, conseguirán contratos y crecerán de forma responsable. Si tiene alguna pregunta sobre la preparación en materia de ciberseguridad o las estrategias de respuesta ante incidentes, póngase en contacto con cualquiera de los autores o con cualquiera de los socios o asesores sénior delGrupo de Ciberseguridad y Privacidad de Datos odel Grupo de Práctica de Atención Sanitaria de Foley.