Actualización sobre los esfuerzos del DHS para poner fin al TPS y al estatus de libertad condicional para varios grupos de inmigrantes
El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) ha estado trabajando activamente para poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) y al estatus de «parole» de varios grupos de inmigrantes, lo que afecta a su autorización de trabajo y a su situación de residencia. Esta actualización tiene como objetivo informar a los profesionales de recursos humanos sobre las últimas novedades y sus implicaciones para su plantilla. Dada la gran actividad, los empleadores deben estar al tanto de las noticias y del estatus de sus empleados con autorización de trabajo temporal para asegurarse de no contratar a personas que hayan perdido dicha autorización.
Estatus de Protección Temporal (TPS)
Venezuela: La situación de los venezolanos acogidos al TPS ha sido compleja, en parte porque se han concedido en múltiples ocasiones el estatus de TPS a ciudadanos venezolanos en diferentes momentos y con distintas fechas de vencimiento. El 19 de mayo de 2025, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos suspendió temporalmente una sentencia de un tribunal federal que había bloqueado el intento de la administración Trump de revocar el TPS para los venezolanos. La situación jurídica actual de este grupo es confusa. Los venezolanos acogidos a la designación del TPS de 2021 pueden permanecer en los Estados Unidos y conservar su permiso de trabajo hasta el 10 de septiembre de 2025.
Afganistán: El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha anunciado la finalización del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Afganistán, con efecto a partir de julio de 2025. Esta decisión afecta a unos 12 000 afganos, que perderán su protección frente a la expulsión y su permiso de trabajo.
Programas de libertad condicional
Programa de libertad condicional CHNV: El Tribunal Supremo ha autorizado recientemente a la Administración Trump a poner fin al Programa de libertad condicional CHNV, que había proporcionado protección temporal a más de 530 000 personas procedentes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela. Esta decisión implica que estas personas corren ahora el riesgo de ser deportadas y perderán su permiso de trabajo. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha subrayado que esta medida forma parte de un esfuerzo más amplio por hacer cumplir las leyes de inmigración y dar prioridad a la seguridad pública.
Consecuencias para los empleadores
Estos cambios tienen importantes repercusiones para los empleadores y los profesionales de recursos humanos. La supresión del TPS y del estatus de «parole» implica que los empleados afectados perderán su permiso de trabajo, lo que podría provocar trastornos en la plantilla. Los empleadores deben:
- Revise los formularios I-9: Identifique a los empleados que puedan verse afectados por estos cambios y verifique su situación actual en materia de autorización de trabajo.
- Comunicarse con los empleados afectados: Informarles con claridad sobre los cambios y determinar si las personas que pierdan alguno de estos estatus migratorios disponen de otras opciones para conservar su permiso de trabajo.
- Plan de ajuste de la plantilla: Elaborar planes de contingencia para hacer frente a posibles escaseces de personal y garantizar la continuidad de la actividad.
- Busque asesoramiento jurídico: recurra a abogados especializados en inmigración para orientarse entre las complejidades de estos cambios y garantizar el cumplimiento de una legislación en constante evolución.
Las medidas del DHS para poner fin al estatus de TPS y de «parole» de diversos grupos de inmigrantes están planteando importantes retos tanto para las personas afectadas como para sus empleadores. El panorama jurídico cambia, literalmente, día a día. Mantenerse informado y actuar de forma proactiva ante estos cambios será fundamental para que los empleadores puedan gestionar su plantilla de manera eficaz.