Aumentarán los litigios relacionados con fusiones y adquisiciones en América Latina: cómo se protegen los inversores más avispados
A medida que la actividad de fusiones y adquisiciones da señales de repuntar en 2025, los inversores se preparan para un aumento de los litigios relacionados con este ámbito a nivel mundial, y América Latina no es una excepción. De hecho, parece estar a la cabeza de esta tendencia.
Según el informe último informe «M&A Disputes Outlook», más del 80 % de los inversores y expertos jurídicos encuestados esperan que el volumen y el valor de los litigios en Latinoamérica aumenten este año. Las razones no sorprenden a nadie que siga la actualidad. Según Alejandro Martinolich, director asociado de BRG con sede en Buenos Aires, la persistente incertidumbre política y económica en Brasil y México, las dos mayores economías de la región, contribuye a la inquietud de los inversores, lo que dificulta valorar y estructurar operaciones con confianza.
«Con activos de gran valor y cambios políticos y normativos constantes, por no hablar de la incertidumbre macroeconómica, América Latina reúne las condiciones ideales para que surja un conflicto», afirmó Martinolich. Y tiene razón. La región ha experimentado volatilidad tanto en el peso mexicano como en el real brasileño, en parte debido a la preocupación por las amenazas arancelarias y las decisiones gubernamentales impredecibles.
¿Qué está provocando las disputas?
Según la encuesta de BRG, los problemas relacionados con el rendimiento financiero y operativo son los puntos conflictivos más habituales, seguidos de cerca por la volatilidad de los tipos de cambio. Las condiciones de los acuerdos, como las opciones de compra y venta, los derechos de rescate y otras cláusulas contractuales destinadas a gestionar la incertidumbre, suelen convertirse en motivo de controversia cuando el entorno operativo se deteriora o no se cumplen las previsiones.
Cabe destacar que no son las megatransacciones de miles de millones de dólares las que están impulsando esta tendencia. Son las transacciones más pequeñas, aquellas por debajo de los 50 millones de dólares, las que están registrando el mayor aumento en el número de litigios, probablemente porque estas operaciones suelen carecer de la exhaustiva diligencia debida, el respaldo jurídico y la estructuración sofisticada que caracterizan a las transacciones de mayor envergadura.
Por qué los inversores están estructurando sus operaciones para eludir las jurisdicciones locales
Teniendo en cuenta estas circunstancias, los inversores más experimentados estructuran ahora sus operaciones de tal forma que eviten por completo que los litigios se resuelvan en el país donde operan. En lugar de recurrir a los tribunales locales de Brasil, México u otros países latinoamericanos —donde los litigios suelen ser largos y, en ocasiones, impredecibles y sujetos a los vaivenes políticos locales—, los inversores canalizan cada vez más la resolución de litigios a través de estructuras corporativas con sede en Estados Unidos u otras jurisdicciones de derecho anglosajón, como el Reino Unido o Singapur. ¿Por qué?
- Rapidez y previsibilidad: Los tribunales de las jurisdicciones de derecho anglosajón son conocidos por ser más rápidos y transparentes que sus homólogos latinoamericanos. Los sistemas de derecho consuetudinario , como los de Estados Unidos y el Reino Unido, se basan en los precedentes judiciales. Y lo que es más importante, el common law suele ofrecer a las partes soluciones más rápidas en materia de equidad y de derecho, lo que puede resultar más ágil que basarse en leyes codificadas.
- El aumento de los costes judiciales como medida disuasoria: El coste de litigar en Estados Unidos puede actuar como un poderoso elemento disuasorio frente a las demandas infundadas. Los tribunales pueden imponer sanciones, multas y el pago de las costas y los honorarios de los abogados de la otra parte a quienes presenten demandas infundadas o incurran en prácticas procesales abusivas.
- Percepción de imparcialidad: Los inversores creen que recibirán un trato más equitativo en aquellas jurisdicciones en las que es menos probable que los jueces y árbitros se vean influidos por la política local o por presiones externas.
Una tendencia mundial con matices locales
América Latina forma parte de un aumento generalizado de los litigios a escala mundial, tal y como se desprende de la amplia encuesta realizada por BRG a más de 200 profesionales del ámbito financiero y jurídico. A nivel mundial, se prevé que varios sectores —entre ellos el de la tecnología financiera, el inmobiliario y el energético— experimenten un aumento de los litigios, impulsado por cambios en la normativa y por condiciones contractuales que ya no se ajustan a las nuevas realidades.
En Estados Unidos, los cambios normativos —como la retirada por parte del actual Gobierno de los incentivos a las energías limpias introducidos durante la era Biden— tendrían un efecto dominó que daría lugar a disputas sobre las valoraciones y el apoyo gubernamental.
Conclusión
América Latina sigue siendo una región llena de oportunidades, con valoraciones atractivas, mercados en alza y activos sin explotar. Sin embargo, también conlleva riesgos específicos en materia de litigios. Los negociadores que operan en América Latina deben ser especialmente diligentes a la hora de redactar contratos precisos y adaptables que puedan resistir las crisis económicas, las fluctuaciones monetarias y la imprevisibilidad normativa, con el fin de reducir la probabilidad de que surjan disputas tras la transacción. En última instancia, para los negociadores, la solución no es evitar la región, sino estructurar las operaciones de forma más inteligente, reconociendo y anticipando la inestabilidad y asegurándose de que cualquier disputa que surja se resuelva en su propio terreno, o al menos en un terreno más neutral.