«La Gran Iniciativa de Recuperación Estadounidense»: Qué significa la nueva orden ejecutiva del presidente Trump para los proveedores de salud conductual
El 29 de enero de 2026, el presidente Trump firmó la Orden Ejecutiva 14379, titulada: «Abordar la adicción a través de la Gran Iniciativa de Recuperación Estadounidense» (Orden ejecutiva). La Orden ejecutiva establece la Gran Iniciativa de Recuperación Estadounidense de la Casa Blanca (Iniciativa). Aunque esta iniciativa no cambiará las prácticas clínicas cotidianas para tratar los trastornos por consumo de sustancias (SUD), la Orden ejecutiva identifica las prioridades políticas de la administración actual y probablemente influirá en las futuras decisiones de financiación, los cambios normativos y las medidas de aplicación. Los proveedores de tratamiento y los inversores en el ámbito del tratamiento de los SUD pueden considerar la Orden ejecutiva como una hoja de ruta política para los próximos ciclos legislativos, al menos durante el segundo mandato del presidente Trump.
Antecedentes
El enfoque de la administración Trump en el acceso al tratamiento para los SUD no es nuevo. Durante el primer mandato del presidente Trump, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) aprobaron 29 exenciones estatales de Medicaid destinadas a mejorar el acceso al tratamiento para el trastorno por consumo de opioides (OUD) y otros SUD. Estas exenciones de la Sección 1115 permiten a los estados adaptar las opciones de tratamiento a las necesidades de su comunidad local. En virtud de las exenciones, se permitió a los estados probar nuevas flexibilidades en la forma en que los beneficiarios de Medicaid reciben los servicios de SUD, incluyendo el tipo, el entorno y el alcance de la atención cubierta. Las exenciones se aprobaron por períodos de cinco o diez años.
Cinco puntos clave
La Orden Ejecutiva no impone ningún cambio político concreto, pero establece cinco temas clave que son de carácter aspiracional para la política de tratamiento del SUD:
1. Expansión del tratamiento del trastorno por uso de sustancias basado en la evidencia
La Orden Ejecutiva exige que el tratamiento del SUD refleje el marco asistencial utilizado para otras enfermedades crónicas. Hace hincapié en la atención basada en la evidencia, junto con la divulgación comunitaria, como base para la «Gran Recuperación Estadounidense». Los proveedores de atención médica deben anticipar oportunidades adicionales de subvenciones que recompensen la adopción de modalidades de tratamiento y modelos de atención del SUD basados en la evidencia.
2. Énfasis en el acceso
La Orden Ejecutiva subraya que muchos estadounidenses con SUD siguen sin poder iniciar y mantener el tratamiento necesario debido a las barreras de acceso. Esta iniciativa puede impulsar una mayor flexibilidad en la telesalud y modelos de prestación innovadores, cuando sea clínicamente apropiado, para aumentar el acceso a la atención (para obtener más información, lea nuestro blog titulado «Modelo CMS ACCESS: los proveedores se preparan para una atención basada en el valor e impulsada por la tecnología»). Se animará a las agencias federales a identificar formas de reducir las barreras en las zonas rurales y desatendidas. En virtud de las flexibilidades actuales de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en materia de prescripción de telemedicina, que están en vigor desde 2020, los pacientes pueden recibir recetas de medicamentos controlados a través de la telesalud sin necesidad de acudir previamente a una consulta presencial hasta finales de 2026. Sin embargo, la DEA aún no ha publicado normas permanentes que sustituyan estas flexibilidades temporales.
3. Integración y coordinación de la atención
La Orden Ejecutiva exige una mejor coordinación entre las agencias federales para abordar los trastornos por uso de opioides (OUD) y los trastornos por uso de sustancias (SUD), en particular en lo que respecta a la implementación de programas que integren la prevención, la intervención temprana, el tratamiento y el apoyo a la recuperación. Es posible que los proveedores de atención médica observen un avance continuo hacia acuerdos basados en el valor en el ámbito de los SUD y la salud conductual. Para obtener más información sobre los acuerdos basados en el valor, visite nuestra serie de blogs sobre entidades de riesgo.
4. Mayor concienciación
La Orden Ejecutiva exige una mayor concienciación sobre «la enfermedad de la adicción», lo que indica que el SUD seguirá siendo un tema prioritario para la Administración Trump durante su segundo mandato. Los proveedores de atención sanitaria deben esperar que continúen las campañas de educación pública, así como la ampliación de las oportunidades de subvenciones y exenciones centradas en el tratamiento del SUD, la prevención y los servicios de apoyo a la recuperación.
5. Cooperación entre programas federales y estatales
La Orden Ejecutiva anima a las agencias federales a consultar con los estados y las jurisdicciones locales a medida que desarrollan nuevos programas y políticas. Este énfasis en la colaboración puede dar lugar a una estrategia nacional más unida para abordar el SUD, con una mayor alineación entre las iniciativas federales y los programas estatales de Medicaid, las agencias de salud pública y los sistemas locales de salud conductual. Varios días después de la emisión de la Orden Ejecutiva, el secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy, Jr. anunció una inversión de 100 millones de dólares para financiar servicios específicos de divulgación, atención psiquiátrica, estabilización médica e intervención en crisis para combatir la adicción a los opioides y mejorar la seguridad pública.
Conclusión
La Orden Ejecutiva es principalmente una herramienta para establecer políticas, pero tiene implicaciones concretas sobre cómo las agencias federales regularán y financiarán el tratamiento de los trastornos por consumo de sustancias (SUD) y la salud conductual durante el segundo mandato del presidente Trump, y da una idea de cómo los partidarios del presidente en el Congreso podrían abordar la legislación sobre estos temas.
Para mantenerse a la vanguardia de las políticas de tratamiento del trastorno por uso de sustancias (SUD) y estar en la mejor posición para aprovechar las oportunidades normativas y de financiación emergentes derivadas de la Orden Ejecutiva, los proveedores de atención médica y los centros de salud conductual deben:
- Hacer hincapié en el tratamiento del trastorno por uso de sustancias basado en la evidencia.
- Aprovechar la telesalud y los modelos innovadores de prestación de asistencia sanitaria cuando sea adecuado; y
- Posicionarse para aprovechar las oportunidades de financiación federal y estatal emergentes, incluidas las subvenciones y las exenciones de Medicaid.
Como bufete con amplia experiencia en cumplimiento normativo, transacciones y derecho administrativo en el ámbito sanitario, Foley & Lardner asesora activamente a proveedores, sistemas hospitalarios y grupos médicos sobre el panorama en constante cambio. Póngase en contacto con los autores, su socio de Foley o con nuestro Grupo de Práctica de Salud y Sector de Salud y Ciencias de la Vida si tiene alguna pregunta.