Una nueva hoja de ruta de la NLRB para revocar el caso McLaren Macomb y otros precedentes laborales de la era Biden
El 26 de agosto de 2026, la consejera general (CG) de la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB o la Junta), Crystal Carey, emitió el Memorándum CG 26-04 dirigido a los directores regionales, los responsables en funciones y los funcionarios residentes, en el que se recoge una lista de los precedentes de la NLRB de la era Biden que ella ha impugnado o tiene intención de impugnar. En términos más generales, el memorándum de la GC Carey apunta a cambios potencialmente significativos que deberán afrontar los empresarios, los sindicatos y los profesionales del sector si sus intenciones se materializan.
La consejera general Carey comienza el memorándum haciendo hincapié en que sus principales prioridades son reducir el histórico retraso en la tramitación de casos de la NLRB e implementar prácticas sostenibles para evitar que vuelva a producirse un retraso de esa magnitud. Afirma que esos objetivos operativos tienen prioridad sobre los esfuerzos por reformar la legislación de la NLRB, al tiempo que deja claro cómo pretende ejercer su discrecionalidad procesal. El resto del memorándum identifica casos concretos en los que la consejera general Carey ya ha presentado escritos con el fin de revocar precedentes, así como los precedentes que pretende impugnar cuando surja la oportunidad adecuada.
El primer punto de esta última lista se refiere a las cláusulas de no difamación y de confidencialidad en los acuerdos de indemnización por cese.
En el caso McLaren Macomb, 372 NLRB n.º 58 (2023), la Junta de la era Biden dictaminó que ofrecer un acuerdo de indemnización por despido que contenga una cláusula amplia de no difamación infringe el artículo 8(a)(1) de la Ley Nacional de Relaciones Laborales (NLRA) cuando dicha cláusula exige a los empleados que renuncien a sus derechos recogidos en el artículo 7 —como el de hablar sobre las condiciones laborales o participar en actividades concertadas—. La Junta también consideró que las cláusulas de confidencialidad de amplio alcance infringían de manera similar la NLRA. En consecuencia, la resolución puso en duda la legalidad de muchas cláusulas de no difamación y confidencialidad que se utilizan habitualmente en los acuerdos de indemnización por cese.
Tal y como señala la abogada general Carey en el memorándum, ha presentado un escrito de contestación en el caso Valley Radiology, P.A. (10-CA-324512) en el que alega que la Junta debería revocar la sentencia del caso McLaren Macomb. Si la Junta está de acuerdo, las empresas podrían recuperar una mayor flexibilidad a la hora de incluir cláusulas de no difamación y confidencialidad en los acuerdos de indemnización por cese.
El memorándum señala otras áreas en las que se ha cuestionado, o podría cuestionarse, la jurisprudencia vigente, entre ellas:
- Resoluciones de consentimiento
- Normas de trabajo
- Reuniones con público cautivo
- Previsiones sobre el impacto de la sindicalización
- Normas de vestimenta
- Renuncia al derecho a la negociación colectiva
- Órdenes de negociación
- Obligación del empresario de negociar antes de modificar las condiciones de trabajo
- Cuotas sindicales y honorarios por representación de los objetores
- Actividad concertada protegida
- Obligación del empleador de informar sobre las cuotas o honorarios previstos en los acuerdos de garantía tras la expiración del contrato
- Medidas correctoras reforzadas
En conjunto, GC Carey ha esbozado una hoja de ruta para revocar varios precedentes importantes de la era Biden. Las empresas y los sindicatos deberían seguir de cerca la evolución de estas cuestiones.