Mes del Orgullo en Foley: Charla informal con Jim Obergefell, activista por la igualdad matrimonial

Para poner fin a nuestra celebración del Mes del Orgullo, Foley & Lardner invitó a Jim Obergefell, el demandante principal del histórico caso Obergefell contra Hodges, resuelto por el Tribunal Supremo de los Estados Unidos en 2015, a participar en una interesante charla informal con Katie Harrington, vicepresidenta del Grupo de Afinidad LGBTQIA+. Obergefell, que se describe a sí mismo como un activista «accidental», contó cómo una serie de acontecimientos inesperados llevó a él y a su pareja desde hacía más de 20 años, John, a tomar la decisión de casarse y, en última instancia, a formar parte de la lucha jurídica que condujo a la igualdad matrimonial en todo el país.
Obergefell comenzó la conversación contando cómo había revelado a su familia y amigos que era gay, compartió la historia de su relación con John y describió la vida llena de amor y sentido de comunidad que construyeron juntos en Cincinnati (Ohio), en una época en la que la ciudad no era acogedora para la comunidad LGBTQIA+. «Todos a nuestro alrededor sabían que éramos pareja», dijo, «pero queríamos casarnos y todo lo que el matrimonio representa».
Ese deseo se hizo más acuciante después de que a John le diagnosticaran ELA. En Ohio, el matrimonio seguía conllevando ciertos derechos y privilegios tras el fallecimiento de uno de los miembros de la pareja, y no estar casados legalmente habría tenido graves consecuencias para Obergefell una vez que John falleciera. Así que, cuando las barreras al matrimonio entre personas del mismo sexo comenzaron a caer en algunos lugares, aprovecharon la oportunidad y pudieron casarse en Maryland en 2013. Obergefell describió la experiencia como transformadora: «Nos hizo sentir más completos» y «por fin pudimos utilizar la palabra “marido” de la misma forma que todo el mundo».
La conversación derivó entonces hacia la batalla legal que se desató cuando Obergefell se enteró poco después de que Ohio no reconocería el matrimonio en el certificado de defunción de John. «Ocho días después de casarnos, presentamos nuestra demanda ante el tribunal federal de distrito», explicó. Argumentaron con éxito que Ohio no podía tratar a las parejas del mismo sexo como «una clase separada de ciudadanos». John falleció como hombre casado tres meses después de la sentencia del tribunal de primera instancia.
Ohio recurrió ante el Sexto Circuito y el caso acabó llegando al Tribunal Supremo de los Estados Unidos, que se pronunció a favor de la igualdad matrimonial el 25 de junio de 2015. Harrington destacó una de las frases clave de la sentencia: «Ninguna unión es más profunda que el matrimonio, pues encarna los ideales más elevados de amor, fidelidad, devoción, sacrificio y familia».
«Me sorprende haber formado parte de algo tan importante para la historia de los derechos civiles de nuestro país», afirmó Obergefell, al reflexionar sobre la magnitud de la victoria, y añadió que, gracias a esta decisión, más de 600 000 parejas se han casado y muchos niños figuran con los nombres de ambos progenitores en sus partidas de nacimiento.
Obergefell y la periodista de investigación Debbie Cenziper, ganadora del Premio Pulitzer, documentaron su historia y la de John, así como las de otras personas implicadas en el caso Obergefell, en el libro *Love Wins: The Lovers and Lawyers Who Fought the Landmark Case for Marriage Equality*(El amor triunfa: los amantes y los abogados que lucharon en el caso histórico por la igualdad matrimon ial). Su historia demuestra que la sentencia del Tribunal Supremo fue algo más que una simple cuestión de ley y política. Se trataba del derecho a amar abiertamente, a ser reconocidos como familia y a brindar a las generaciones futuras «la oportunidad de sobrevivir y prosperar».
Obergefell reconoció que la igualdad matrimonial no se puede dar por sentada, y sigue luchando por la igualdad de todas las comunidades marginadas porque «cuando se nos quita un derecho, todos los demás derechos corren peligro». Encuentra inspiración en la capacidad de mantener vivo el recuerdo de John y en las generaciones más jóvenes, que «ven a todas las personas como seres humanos y no se obsesionan con sus pequeñas diferencias».
Para terminar, animó a los asistentes a «tratar a todos y cada uno de los compañeros con respeto, tener cuidado con las palabras que utilicen y no tener miedo de pedir perdón si se expresan mal, y no quedarse callados cuando alguien diga algo discriminatorio».
Este programa, tan oportuno, fue presentado por el Grupo de Afinidad LGBTQIA+ y Aliados de Foley para ayudarnos a afrontar este entorno más complicado y a respetar las opiniones de aquellas personas con las que podamos no estar de acuerdo. Sigue el enlace para obtener más información sobre la diversidad, la equidad y la inclusión en el bufete.